Organizador Profesional | Mezclando Estilos de Aprendizaje

Hay ocasiones que vivimos solos, compartiendo una casa o departamento únicamente con nuestro perro o gato; a veces ni eso. Sin embargo, la mayoría de las ocasiones, la casa es compartida con la familia, padres hijos, hermanos, etc. Eso son los retos de organización más interesantes, hablando de estilos de aprendizaje. La razón salta a la vista, es poco común que los individuos en una misma casa, compartan el mismo estilo de aprendizaje.

Digamos que de un domicilio de 5 personas, 2 son sujetos visuales, 2 más auditivos y uno kinestésico. Mientras los espacios a organizar sean los espacios individuales, como sus respectivas habitaciones, puede que no haya demasiado sobresalto.

Pero cuando nos referimos a las estancias comunes, donde todos interactúan y donde la responsabilidad de mantener limpio y organizado es grupal, pueden presentarse complicaciones que buscaremos, como Organizadores Profesionales, resolver, de modo que las tareas de organización sean fáciles y no una carga.

 

 

En semanas pasadas tuve la oportunidad de compartirles, particularidades de los diferentes tipos de aprendizaje. Vimos que para el individuo visual, es importante usar su vista para organizarse, del mismo modo ese sentido le permite mirar y aprender. La persona auditiva, confía en su oído para recordar, estudiar, organizarse, etc. En cuanto la quienes tienen un estilo de kinestésico, el movimiento lo esté todo, requieren que su aprendizaje quede impreso en su memoria muscular, además necesitan mantener cierto tipo de movilidad mientras realizan tareas, de lo contrario, caen en el aburrimiento o desinterés. ¿Entonces qué debemos hacer al organizar un hogar con distintas maneras de organizarse y aprender? Hay que marcar unos cuantos lineamientos, sin que sean la totalidad, pueden dar una pauta muy plausible de cómo proceder.

 

 

Identificar cada miembro de la casa.

Hacer una evaluación de los individuos con pocas preguntas, sería la mejor manera de determinar, que estilo de aprendizaje tienen. Es algo que no lleva mucho tiempo y que ayudará a que la tasa de éxito aumente. Recuerda que así como un sastre, la organización no tiene recetas establecidas, se confecciona a medida, por lo que conocer a los clientes, es como tomarles las medidas para el patrón.

 

Determinar los espacios personales.

Este punto es sencillo, por lo general cada individuo tiene su habitación, o parte de ella cuando es compartida. Establecer claramente su delimitación podrá servirnos para saber qué tipo de sistemas requieren, de modo que sea realmente funcionales. En dónde puede haber más problema es en las habitaciones de padres que es un espacio más bien común; basta recordar que aquellos que crecimos con un hermano en la recámara, éramos muy territoriales, casi podíamos dividir con una raya la parte de cada uno.

 

Conocer que espacios son comunes.

Estos casi siempre se reducen a la estancia, el comedor, cocina, desayunador, sala de televisión y estudio. Estos lugares son el verdadero reto de organización. Debemos hacer un análisis de cómo se desenvuelven los miembros de la casa en dichos espacios. Algunos pasarán mucho tiempo en ellos, otros solo para realizar cierta actividad. Definiendo este punto podemos entonces poner nuestra habilidad en marcha y establecer los sistemas apropiados.

 

Organizar con métodos combinados.

Con un sistema más o menos vislumbrado con el punto anterior, vamos a ver que va y que no va. Por ejemplo, si tenemos un centro de comando o tablero de noticias, usaremos códigos de color para aquellos que sean visuales, por medio de notitas de colores llamativos, e incluso formas, dependiendo del tipo de tarea a realizar.

En el caso de los auditivos sería bueno tener a un lado la contestadora del teléfono y dejar recados en la grabación, para los que reciben mejor las órdenes de manera hablada. En el caso de los kinestésicos, la idea es que las notas se desprendan de una columna y se muevan a otra una vez realizadas o si requieren una segunda acción.

Tratando el tema del almacenaje, cestos de colores con rendijas o transparentes que permitan ver los contenidos son ideales para los visuales; para los kinestésicos que se saquen esos mismos contenedores de un mueble que los contenga, así involucra movimiento; para el auditivo deberá reforzarse con etiquetas con una o dos palabras clave, claras y de buen tamaño, que sean recordatorio de los contenidos, si pudiéramos colocar algún tipo de recordatorio sonoro sería ideal pero es más complicado, ejemplo, cascabeles de diferentes tonos que permitan relacionar un contenido a un cierto sonido al mover el contenedor.

 

Revisar, anotar y corregir.

Como muchas cosas, incluyendo la ciencia, se puede tener la teoría bien definida, pero al momento de poner en práctica dicha teoría, los resultados pueden no ser los esperados. En organización puede darse el mismo caso. Se establece un sistema y cuando este, se ponga en marcha, hay que hacer revisiones, de modo que podamos anotar lo que marcha bien y lo que tienen ciertos detalles poco prácticos, de ese modo se afina y corrige el modelo. Es bien importante este punto, porque hablamos de varios individuos que tienden cada uno, a hacer las cosas a su modo, por lo que debemos encontrar un punto de acuerdo.

 

 

Vincular y compaginar sistemas de organización para todos los que viven en la casa, es la meta a lograr, de nada serviría que organicemos a unos, mientras nos olvidemos de los otros. Además tiene que ser un ejercicio conjunto de familia, ayudándose unos a otros. ¿Te sucede que la organización en casa colapsa porque cada quien tiene maneras diferentes de organizarse?

 

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